miércoles, 18 de marzo de 2009

Inicia hoy Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe


Inicia hoy Encuentro Feminista Latinoamericano y del CaribeMéxico DF, 16 marzo 09 (CIMAC).- Los fundamentalismos, que cuestionan no solo los derechos humanos, sino la vida de la población femenina, son el tema que se abordará a partir de hoy en el 11 Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, en la Ciudad de México.Desde 1981, mujeres latinoamericanas y caribeñas crearon un espacio de actuación político regional: los Encuentros Feministas (EFLAC), que han contribuido a la construcción de redes de actuación colectiva, definición de fechas de luchas comunes y formación y reafirmación de lazos políticos de identidad y solidaridad regional.El primero tuvo lugar en Bogotá, Colombia, y se han realizado después cada dos o tres años: Perú (1983), Brasil (1985), México (1987), Argentina (1990); El Salvador (1993), Chile (1996), República Dominicana (1999), Costa Rica (2002); Brasil (2005), consolidándose como un espacio de diálogo, reflexión, debate, crítica y constitución de coaliciones entre las distintas corrientes de pensamiento feminista de la región.De su intercambio de ideas, perspectivas, proyectos y utopías, han surgido iniciativas fundamentales para el desarrollo de las mujeres, como el establecimiento del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (25 de noviembre) durante el I EFLAC; el Día de Lucha por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe (28 de septiembre), instaurado en el V EFLAC, realizado en Argentina en 1990.Los Encuentros también han abrigado discusiones claves para el feminismo latinoamericano y caribeño: la relación del feminismo con los diversos movimientos sociales; la globalización, exclusión social y justicia de género; institucionalización de las organizaciones feministas; la relación del feminismo con el Estado, la ONU y las instituciones políticas internacionales.El 11 Encuentra inicia el martes en nuestro país en el ex convento Regina Coeli, calle de Regina No. 7, Centro Histórico, bajo el tema: Cuestionamiento de los fundamentalismos. La primera Plenaria tendrá el título Las realidades latinoamericanas ante los fundamentalismos de hoy.Participarán alrededor de mil mujeres pertenecientes a distintas expresiones políticas y sociales del feminismo latinoamericano y caribeño.Pero también estarán presentes, en el recuerdo de las asistentes, las feministas que han muerto: Alaide Foppa, Ana Laura Macal, Any Ughelly, Andrea Dworkin, Beba Pecanins, Beatriz Mernes, Betty Friedan, Benita Galeana, Cecilia Loría, Cristina Boggino, Carolina Roa, Clara González, Esperanza Brito, Franca Ongaro Basaglia, Graciela Hierro, Genoveva Rodríguez, Itziar Lozano, Josefa Toledo, Julieta Kirkwood, Liliana De Pauli, María Elena Vargas, Mercedes Sandoval, María Victoria Llamas, Natalia Arias, Safi na Newberry, Silvia Rodríguez, Susana Prates, Vilma Espín y Yessie Macchi.FUNDAMENTALISMOS CONTRA LA FELICIDADEl objetivo del feminismo es la felicidad de las mujeres, a través del respeto de sus derechos humanos y su libertad, dice a Cimacnoticias Rotmi Enciso, una de las organizadoras del Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe en México.Por eso nos interesa tratar el tema de los fundamentalismos, que guían a las personas a la adopción de posturas extremas que buscan imponer puntos de vista muy específicos y pretenden eliminar cualquier otro, señala Rotmi.El programa incluye discusiones y debates acerca de las expresiones fundamentalistas dentro de diversos campos sociales de acción: política, economía, cultura y movimiento feminista. Sin duda, la defensa de una sola verdad y su imposición sobre otras formas de pensamiento ha contribuido a la crisis mundial actual, afirman las organizadoras.Las posturas fundamentalistas aumentan las situaciones de vulnerabilidad en las que viven las mujeres, afectando directamente la toma de decisiones sobre su cuerpo, sexualidad y vida, al mismo tiempo que debilitan y fragmentan las estructuras sociales que alimentan los movimientos emancipadores.Pero el Encuentro no será sólo un espacio de discusión teórico-política sino, a través de una sede satélite, el ex convento Teresa Arte Actual, se brindará espacio a las manifestaciones culturales como conciertos, obras teatrales, performance, exposiciones, talleres y fiestas amenizadas con DJ.Los fundamentalismos, dice Enciso, fotógrafa, causan daño a la sociedad en general, pero sobre todo a las minorías, las cuales tienen que ejercer una doble lucha. Desgraciadamente, entre estas minorías vulnerables, se hallan aún las mujeres, pese a que somos más en nuestro país."Afortunadamente, dice la artista plástica, yo no fui juzgada ni limitada por mis padres ni hermanos cuando, desde que era una niña, me asumí como lesbiana. Sin embargo, he tenido contacto con militantes del movimiento feminista lésbico que llegaron a él debido a represión de parte de sus familiares, amigos e instituciones".Considera que el cierre de espacios, motivado por la intolerancia, es un grave problema y evita, por ejemplo, que lesbianas y homosexuales se asuman como tales y ejerzan con libertad todos y cada uno de sus actos. Lo cual, trae consigo consecuencias mayores a largo plazo, como la desintegración familiar o en casos extremos, hasta el suicidio.Rotmi es feminista, y milita en el movimiento con su cámara fotográfica o de video, siempre entre sus manos, para registrar la historia del feminismo en México: mujeres en mítines, conferencias… En la revista Fem, que dirigía Esperanza Brito, feminista emblemática, luchadora por los derechos sexuales y reproductivos, Rotmi fotografió a mujeres en los supermercados, andenes y vagones del metro maquillándose, imágenes que no serían motivos de portada "en esta sociedad consumista y superficial". Ahí, dice, encontré el significado y los logros del movimiento feminista."La fortaleza de las mujeres es increíble" --dice Rotmi, de breve anatomía y manos infantiles-- "increíble y desvalorada", subraya, por eso son tan importantes estos Encuentros, donde confluyen mujeres de todo el Continente, para hablar de sus avances, sus sueños, sus fortalezas, de los obstáculos que impiden que seamos felices.


lunes, 16 de marzo de 2009

Furor gay en Latinoamérica (¿Adiós regional a la heterosexualidad?)

Tras años de permanecer rezagados, el movimiento por los derechos de los gays en América latina decidió salir del armario, buscando un reconocimiento social y una integración al conjunto de la sociedad, apoyado en el modelo cultural que difunde la TV estadounidense, básicamente. El tema mereció un trabajo que aqui se reproduce parcialmente.






WASHINGTON DC (Foreign Policy). Los analistas no se se han percatado, pero en América Latina está teniendo lugar una importante revolución social. La región está volviéndose más gay. No es que haya más homosexuales viviendo en América Latina (nunca lo sabríamos). Es más bien que está pasando a ser más acogedora para esta comunidad.
Hace una generación, esta zona del mundo era la tierra del armario y del macho. Hoy los movimientos que luchan por los derechos de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT) están aprovechando la existencia de regímenes más globalizados y abiertos. Y además promueven su causa a través de inteligentes alianzas dentro de la escena política y económica convencional.
De modo que aunque los armarios y los machos todavía son omnipresentes, América Latina es ahora escenario de algunas de las leyes más progay del mundo en desarrollo.
Los derechos de los homosexuales se comenzaron a extender en la Europa occidental democrática a finales de los '60 y en Estados Unidos más gradualmente a partir de los '70.






A pesar de ser democrática y en cierto modo occidental, América Latina se quedó atrás. Más tarde, a finales de los '90, la legislación comenzó a cambiar.
En 1998, la nueva Constitución de Ecuador introdujo mecanismos de protección contra la discriminación basada en la orientación sexual. En 1999 Chile despenalizó las relaciones sexuales entre personas del mismo género.
La asamblea legislativa del Estado de Río de Janeiro (Brasil) prohibió la discriminación por inclinación sexual en establecimientos públicos y privados en 2000.
En 2002, Buenos Aires garantizó a todas las parejas, sin importar el género, el derecho a registrar las uniones civiles.
Los cambios en las políticas siguieron llegando.
En 2003, México aprobó una ley federal antidiscriminación que incluía la orientación sexual.
Un año después, el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva inició “Brasil sem homofobia” (Brasil sin homofobia), un programa con varias ONG para cambiar las actitudes sociales hacia la sexualidad.
En 2006 Ciudad de México DF aprobó la Ley de Cohabitación Societaria, que otorgaba a las parejas del mismo sexo derechos maritales idénticos a las de hecho formadas por un hombre y una mujer.
Uruguay creó una ley en 2007 que garantizaba acceso a subsidios por enfermedad, herencias, cuidado de los hijos y pensiones a todas las parejas que han cohabitado durante al menos cinco años.
En 2008, Nicaragua reformó su código penal para despenalizar las relaciones entre personas del mismo género.
Incluso el autoritario nuevo presidente de Cuba, Raúl Castro, ha admitido las operaciones gratuitas de cambio de sexo para los ciudadanos que cumplan los requisitos exigidos.
Estas novedades no se han producido únicamente sobre el papel. Las ciudades latinoamericanas están también pasando a ser cada vez más gratas para los gays.
El número de establecimientos con dueños que pertenecen a esta comunidad o que los acogen favorablemente (por ejemplo, bares, grupos de apoyo o servicios) per cápita en las ciudades de América Latina está aumentando, y algunas superan ya incluso a las capitales europeas más liberales.
En realidad nadie pensó nunca que la región fuera un desierto en este aspecto, pero ahora hay abundantes pruebas de que está saliendo del armario, al menos legalmente y en los centros urbanos.
¿Qué explica el gran despertar latinoamericano?
Entre las respuestas obvias está el cambio de régimen: ayuda el que la región ya no sea autoritaria, porque los derechos gays raramente se amplían bajo esas condiciones.
Ayuda también que esté fuertemente urbanizada y que sus ciudades estén volviendose más globalizadas y ricas; la vida gay florece en las urbes acomodadas y cosmopolitas.
Ayuda que América Latina no sea musulmana o predominantemente protestante, porque los países en los que dominan esas religiones –por ejemplo, en los países árabes o anglocaribeños- tienden a tener unas legislaciones menos favorables en este ámbito
No obstante, una razón más sorprendente para el torrente de cambios ha sido el inesperado nuevo peso de los movimientos LGBT en la zona del mundo.
Estos han existido en algunos países desde los '70, pero siempre fueron pobres, pequeños, y se han visto aquejados de un enorme problema de parasitismo (toda esa gente que todavía sigue en el armario) y desprovistos de líderes fuertes a escala nacional. Típicamente, esto daría como resultado una influencia nula.
Pero por el contrario, los movimientos LGBT latinoamericanos han superado sus handicaps políticos adoptando tácticas inteligentes.
En vez de volverse radicales y desesperados, han forjado alianzas pragmáticas con movimientos sociales más grandes e influyentes.
En Ecuador, por ejemplo, se apoyaron en el más fuerte movimiento feminista para ejercer influencia en el cambio constitucional.
Igualmente, en Brasil, las alianzas con los funcionarios gubernamentales resultaron vitales para las campañas sanitarias. Los movimientos en Argentina, México y Perú trabajaron con empresas locales para desarrollar los mercados gays. Los movimientos LGBT también han hecho un uso inteligente de los instrumentos que facilita la globalización. Han fomentado el turismo gay, trabajado con los medios de comunicación para cambiar los gustos culturales y utilizado Internet y los foros académicos para aprender las tácticas que en el extranjero han tenido éxito a la hora de lograr que se produzcan reformas.
Los grupos que trabajan a favor de los gays en América Latina no son radicales, anticapitalistas o antiglobalización, y esto ha ampliado su poder. Dado el rumbo antiglobalización que han tomado muchos movimientos sociales progresistas, los activistas LGBT latinoamericanos son minorías en algo más que únicamente su sexualidad.
Por supuesto, existen todavía claros desafíos. Los derechos de los gays son aún tímidos allí donde existen, y permanecen ausentes en muchas partes de la región, especialmente fuera de las grandes ciudades. La razón más obvia es la persistente homofobia.
Un reciente sondeo en Brasil, el país con los mayores desfiles del orgullo gay del mundo, mostraba que el 58% de los encuestados todavía estaban de acuerdo con la afirmación “la homosexualidad es un pecado contra las leyes de Dios”, y el 41% con “la homosexualidad es una enfermedad que debería ser tratada”. Esta es la paradoja del avance de los derechos.
Exactamente los mismos factores que los hacen posibles -una mayor visibilidad y tácticas de presión inteligentes- son los que provocan también sentimientos de rechazo.
A pesar de sus hábiles estrategias políticas, los movimientos LGBT también han fracasado a la hora de ganarse el apoyo incondicional de los partidos políticos de izquierda, que casualmente están en el poder en la mayoría de los países de América Latina.
Puede que la falta de apoyo entre los partidos tenga su origen en el legendario desprecio de la izquierda socialista hacia los valores posmaterialistas y la globalización, ambos adoptados por los movimientos LGBT.
Quizá sea a causa del enfoque macho de la política heredado de Fidel Castro y el Che Guevara, o sencillamente del conservadurismo innato de los populistas de izquierda. Sea por la razón que sea, y con la única excepción del presidente de Brasil los líderes de la izquierda apoyan una legislación gay mucho más tímida de la que desea esta comunidad, si es que apoyan si quiera algún cambio.
En Ecuador, el año pasado, por ejemplo, el presidente de izquierdas, Rafael Correa, bloqueó personalmente la legalización del matrimonio de personas del mismo sexo en su nueva constitución, a pesar incluso de que la llenó de muchos otros artículos polémicos.
Así que, aunque puede ser cierto que a los gays les gusta divertirse, en América Latina no siempre salen a bailar con los partidos que querrían.
Es difícil tener plena confianza en el futuro, a pesar de los claros avances de los movimientos LGBT en América Latina.
Los derechos de los homosexuales y las zonas de confort parecen moverse en oleadas, con la posibilidad siempre presente de que se produzca una vuelta atrás.
Cambiar las leyes y los barrios es sin ninguna duda un buen comienzo, pero queda trabajo por hacer para contrarrestar la homofobia y la falta de aliados en los partidos que gobiernan. El armario puede estar abriéndose, pero el jurado todavía sigue deliberando fuera.
En el primer ranking de esta clase que se ha hecho nunca, un estudiante y yo clasificamos diversas ciudades del mundo según lo acogedoras que resultan para la comunidad gay.
La clasificación de una urbe estaba determinada basándose en el número de establecimientos que son propiedad de gays o que les acogen favorablemente (por ejemplo, bares, grupos de apoyo o servicios) per cápita. Estudiamos las tres ciudades más grandes con poblaciones superiores a 500.000 habitantes de cada país, hasta un total de 180 metrópolis.
Puedes ver el índice total aquí.






Nuestros resultados muestran que las ciudades latinoamericanas están lejos de ser desiertos para la comunidad gay.
Comparadas con otras, la mayoría de los núcleos urbanos de la región están situados en posiciones intermedias –ni al final del todo (de cero a 0,99 establecimientos por millón de habitantes) ni en lo más alto (en el intervalo del 30 al 61).
Sólo dos de 33 ciudades latinoamericanas registraron una puntuación de cero (Puerto Príncipe en Haití y Tegucigalpa en Honduras). Mientras, Montevideo (Uruguay), San José (Costa Rica) y Quito (Ecuador) se sitúan en posiciones más altas que Nueva York.
Una gran parte de las ciudades de esta región salen mucho mejor paradas que la mayoría de las urbes en el mundo en desarrollo, la mayor parte de las cuales se sitúan en la cola de la lista.
Este ranking no toma en consideración las cuestiones relacionadas con los delitos homófobos, servicios sanitarios, discriminación en el trabajo, distribución de los ingresos o condiciones de vivienda, que también afectan a la hora de medir si una ciudad puede ser acogedora para la comunidad homosexual.
No obstante, el índice revela que no todas las urbes son igualmente gays, y que algunas de las megaciudades de América Latina son megagay a escala mundial.


Jueza lesbiana Karen Atala habla por primera vez en cinco años

Resolvió abrir su casa y hablar porque siente que ya ha procesado el luto y porque dentro de su etapa de sanación se contempla la verbalización del problema. "Se destruyó la familia que yo tenía con mis hijos", dice.GUSTAVO VILLAVICENCIO ARAVENA.


Es viernes y ha sido un día intenso para Karen Atala. Partió muy temprano en el XIV Juzgado de Santiago, donde trabaja como jueza, y terminó pasadas las 18:00 horas buscando un neumático para su auto. Nuestro punto de encuentro es en la estación Metro Tobalaba, donde Karen se convierte en el centro de las miradas. La gente la reconoce y murmulla, pero ella se impone y pareciera no importarle, a pesar de saberse observada. Caminamos por calle Hernando de Aguirre hasta la altura del 200, donde está su departamento, que comparte con su pareja, la historiadora Emma de Ramón, y con su hijo Sergio (de su primer matrimonio), que estudia medicina.Abre la puerta de su departamento y los primeros en recibirla son sus dos gatos; luego aparece Emma, que le da un beso y le pregunta cómo estuvo el día. En el departamento de la abogada y de la historiadora todo es orden y luz. Un altar con imágenes de todas las religiones es la antesala a un gran living que mira hacia la cordillera. Las fotos de sus hijos ocupan un lugar privilegiado en el lugar. El sol se comienza a ocultar y Emma se acomoda en un sofá de cuero mientras comenta su osadía de trasladarse todos los días a su trabajo en moto, en pleno centro de Santiago. Karen trae Coca-Cola para los tres y se sienta, mientras su pareja hace recuerdos de sus tiempos de estudiante en el Colegio Mariano. Sólo interrumpe la conversación el ojo analítico de Emma, quien se da cuenta de que Karen ha puesto los libros al revés en la biblioteca y se pone de pie para acomodarlos. Karen no resiste mucho tiempo sentada, y comienza a desplazarse por todo el departamento, ante la atenta mirada de Emma.-Es primera vez que usted da una entrevista. ¿Por qué decidió hacerlo?-Porque recién ahora, después de casi cinco años desde que perdí la tuición de mis hijas, me siento capacitada emocionalmente para hacerlo.-¿La etapa de luto terminó?-He procesado mi luto y hablar es parte de la sanación. Además, creo que esa sanación también le cabe a la propia sociedad chilena: es el momento para abrir el debate frente a lo que me tocó vivir; creo que es bueno como país hablar de las condiciones en que vivimos las personas homosexuales, lesbianas, las minorías sexuales, en las leyes, en el espacio público.-¿Cómo describiría la vida que llevan?-Es una vida de segunda clase. La sociedad nos hace vivir una vida entre las sombras, con falta de libertad, de seguridad, de paz. Chile está entrampado en el tema de la violación de los derechos humanos, encapsulándolos en torno a los atentados a la vida y a la integridad corporal. Pero jamás se han respetado los DD.HH. de las personas que tenemos una orientación sexual diversa y queremos vivir conforme a ello. Un ejemplo que retrata nuestra indefensión absoluta es que no podemos disponer de los restos de nuestras parejas cuando han muerto. Cuando a Emma la operaron hace algunos años, pudieron entrar sin problemas a verla al posoperatorio sus padres; en cambio, yo no pude.-


¿Cómo siente el fallo de la Corte Suprema?

-Ese fallo, que me privó de la tuición de mis hijas, deja en evidencia que en este país las personas no somos consideradas iguales y que se hacen distinciones en torno a prejuicios, lo que evita la consolidación de una verdadera democracia."No fui tratada como cualquier otra mujer chilena"-Según usted,


¿qué derechos suyos han sido vulnerados?-

Es un caso jurídico complejo para el Estado de Chile y no sólo para la Corte Suprema. El propio Estado chileno ha sido incapaz de brindar una protección real y efectiva a mi persona y a mis hijas. No fui tratada como cualquier otra mujer y madre chilena. Las demás, luego de una separación de su pareja, tienen derecho a rehacer su vida emocional. En mi caso no fue así, se me castigó. En segundo lugar, hubo falta de criterios objetivos en el fallo, pues primaron criterios como que yo "interpuse mis intereses personales por sobre los de mis hijas", evidentemente sin ningún sustento jurídico y que atentan incluso contra los derechos al trato equitativo de las mujeres en general.

En tercer lugar, se dio un tratamiento desigual entre familias heterosexuales estereotipadas -es decir, padre, madre e hijos- versus las familias como la que formo con mi pareja y como tantas otras familias que no quieren o no pueden cumplir con el estándar. Finalmente, no hubo un juicio racional y justo, por cuanto el fallo de la Corte Suprema se realizó en el contexto de un recurso de queja disciplinario: un recurso administrativo contra el tribunal que falló y la Corte que ratificó ese fallo. Otro derecho vulnerado tiene que ver con injerencias arbitrarias y abusivas en la vida privada de mi familia y mía. Me refiero al sumario administrativo que se me siguió para indagar si era efectivo que fuese lesbiana.-Tampoco se respetó el derecho a mantener la constitución familiar. Se destruyó la familia que tenía con mis hijos, interpretando la noción "interés superior del niño" de una manera abstracta, buscando un ideal de composición familiar, como dije, amparando el prejuicio y precaviendo un eventual daño futuro, es decir, el posible daño que las niñas podrían tener en el futuro. Abundan los antecedentes de que ese daño supuesto no existe.-Además, se obstaculizó el derecho a tener un recurso efectivo mediante las sucesivas órdenes de no innovar que fueron dadas a pesar de los dos fallos positivos que había tenido en dos instancias judiciales legítimas. Específicamente, las sucesivas órdenes de no innovar dictadas que impedían que se me entregaran inmediatamente mis hijas, no obstante haber sentencia a mi favor en primera instancia y segunda instancia.¿Violación a los DD.HH. o situación de carácter privado?-¿En qué etapa se encuentra la denuncia que usted interpuso contra el Estado de Chile?-La denuncia fue declarada admisible ante la Comisión; ahora se tiene que elaborar un informe señalándose los derechos humanos vulnerados y de ahí recién se pasará a la Corte Interamericana.-


¿Existe la posibilidad de una salida amistosa?


-Existen salidas alternas, pero en Chile la experiencia no ha sido buena en todos los casos. Recuerdo el de Sonia Arce, en que el Estado de Chile a través del gobierno se comprometió a terminar con el régimen de sociedad conyugal que hace que la mujer casada quede a merced de su marido; sin embargo, al llegar el proyecto de ley al Congreso no ha existido ni la voluntad de los parlamentarios ni de la fuerza política para cumplir con el acuerdo.-


¿Qué significaría para el Estado de Chile que lo condenaran por su caso?


-Sería decirle al Estado de Chile: "Deje de usar pantalón corto y póngase pantalón largo". Demostraría que Chile es un país tercermundista que tiene una deuda enorme con los DD.HH. Sería impulsar al Estado a garantizar a todos sus derechos a participar en la sociedad de manera equitativa sin importar su condición.-


¿Ha visto gestos de parte del Estado en este sentido?-


Desgraciadamente, ninguno, sino más bien contumacia. Siempre se topó con un punto de incomunicación muy grave, que es estimar que lo que me ocurrió no es una violación a los DD.HH. sino una situación de carácter privado. El gobierno no quiere ver lo que hay detrás de mi caso."Seré la negrita"...-Usted acaba de participar en un congreso internacional en UCLA, California, sobre DD.HH. de las minorías sexuales en el mundo. ¿Cuál fue su experiencia?-El congreso fue organizado por The Williams Institute UCLA School of Law y la International Lesbian and Gay Association (ILGA). Estuve junto a jueces de la Corte Suprema de Australia, de Argentina, de los estados de Oregón y Georgia. Fue una gran responsabilidad contar a esta enorme comunidad jurídica internacional el estado de los DD.HH. de las minorías sexuales en Chile.-¿Ha influido su condición pública de lesbiana en su desarrollo profesional?-No lo sé. Yo me siento aceptada por mis colegas y superiores. Un amigo abogado me dijo en su momento que yo era como el "negrito de Harvard", al que cuidan mucho para no ser considerados discriminadores. Así que, bueno, seré la "negrita"...Caso de tuición asignada a padre gay:"¿Por qué no vemos lo positivo de ello? Esos niños están recibiendo amor"-Esta semana se dio a conocer que un padre homosexual pidió la tuición de sus hijos, y la madre se la cedió.


¿Cree que se actuó en justicia en este caso?


-Absolutamente. El tribunal falla primero con lo que se acuerda entre las partes, luego se buscan soluciones conciliadoras, y además existe un Consejo Técnico que vela buscando lo mejor para los niños. Si hubiera controversia, el tribunal falla conforme al mérito del proceso, según lo mejor para los menores, y no conforme a valores religiosos o morales. La justicia no es justicia religiosa, como en los países islámicos. Por lo que pude observar, mucha gente desinformada y prejuiciosa cree que la justicia busca validar posturas religiosas. Ello no es así.-A mí me quitaron mis hijas hace más de cinco años, y el debate fue intenso, pero no se logró nada. Ahora se vuelve a repetir un caso similar; sin embargo, las élites que están en el poder no hacen nada para remediar las cosas. La heterosexualidad no es prueba de idoneidad para criarlos. Es un prejuicio pensar que la homosexualidad es una enfermedad contagiosa. ¿Por qué no vemos lo positivo de ello?: esos niños están recibiendo amor.-


¿Cuál es en la actualidad su relación con sus hijos?


-He perdido la cotidianidad. Por ende, he trabajado mucho en el vínculo del apego. Cada día, hora, minuto del que dispongo con ellos los trato de estirar al máximo. Vivo con Emma y con mi hijo mayor. Mis hijas saben que mi casa está siempre abierta para ellas.-Recordando el nacimiento de sus hijos, ¿qué ha significado en su vida la maternidad?-Para mí es una realización personal, pero a la vez una responsabilidad inmensa. Viví cada uno de mis embarazos intensamente. A todos mis hijos les hablé cuando los tuve en el vientre. Les di pecho a todos mis hijos; incluso a la más pequeña la amamanté hasta los once meses, sólo para regalonearla.-¿Qué papel juega Emma de Ramón en su vida?-Es mi pareja y mi compañera.-


¿Cómo planteó el tema de su lesbianismo a sus hijos?


-Mi hijo mayor tenía 15 años, y él ya se había percatado de mi lesbianismo, así que sólo fue una verbalización de lo que él intuía. Las niñas eran muy pequeñas, por lo que tuvimos que trabajar el tema con terapia de familia, apoyada por muy buenos profesionales. Recuerdo que les compré un libro en España que se llama "Paula tiene dos mamás", que va narrando de una manera muy simple que Paula tiene dos brazos, dos piernas, dos ojos y dos mamás.

Fuente:
http://diario.elmercurio.com/2009/03/15/reportajes/_portada/noticias/5D63D1C8-0D45-4C8B-9E81-ED865BE74516.htm?id=%7B5D63D1C8-0D45-4C8B-9E81-ED865BE74516%7D

"Queremos un hijo que sea de las dos"

Pareja de lesbianas que quiren ser identificadas como Atthis y Andromeda cuya carta a la Ministra de Igualdad ha iniciado un proceso para la normalizacion del embarazo asistido para matrimonios de mujeres.

Una pareja de lesbianas consigue cambiar la Ley de Reproducción asistida!!!

Cuando nos lo dijeron, no nos lo creíamos. Nuestra carta cambiará una ley, ¡estaremos todo el fin de semana de celebración!". Atthis y Andrómeda (nombres ficticios que eligen las protagonistas de este reportaje) se enteraron apenas hace dos días de que la que consulta que realizaron el pasado junio en el blog de la Ministra de Igualdad, Bibiana Aído, propició un dictamen seis meses después que abre un futuro nuevo para las parejas de mujeres homosexuales que quieren formar una familia.
"Es un dictamen importante porque afectará a muchas futuras familias"
Tras la resolución de la Comisión Nacional de Bioética, una pareja de lesbianas podrá mantener parentesco biológico con el hijo de ambas. Es decir, una podrá donar su óvulo para que sea fertilizado con esperma anónimo para después implantar el embrión en el útero de la otra. "Llevamos cinco años juntas y en nuestro proyecto de vida siempre había estado la idea de tener hijos", explica Andrómeda, de 28 años, sentada en una céntrica cafetería madrileña.
Su novia, Atthis, de 31, prosigue: "Queríamos que fuera biológicamente de las dos, así que empezamos a estudiar la ley y vimos que sólo hablaba de donación de esperma del marido. ¿Y por qué no los óvulos de mi mujer?".
Así que decidieron asesorarse con un abogado. Desde el inicio, les advirtió de que, aunque tuvieran razón, su primera petición de reforma de la ley se la iban a denegar. "Y ahí es donde empezaremos a litigar", continuó el abogado. Ellas nunca se plantearon tener hijos a corto plazo, aunque sí en dos o tres años. "Para entonces, ya estará todo resuelto", comentaron tras hablar con el letrado, sin saber en ese momento que se iba a solucionar tan rápido.
La pareja deslizó su petición en el blog de la ministra de Igualdad
Fue cenando con otras amigas en su misma situación cuando se plantearon hacer su consulta al Ministerio de Igualdad. Vieron que la titular de la cartera, Bibiana Aído, tenía un blog y allí deslizaron su consulta. "En noviembre, nos enviaron una carta desde Igualdad que decía que habían remitido nuestra petición al Ministerio de Sanidad". Y así hasta ahora.
"No es sólo un dictamen importante para nosotras, sino que afectará a otras muchas futuras familias", opina Atthis, quien, sin embargo, se lamenta de la incomprensión y desigualdad que todavía sufren los homosexuales. De ahí que para la fotografía posen con máscaras y escondan sus nombres reales bajo los de dos de las amantes de la poetisa griega Safo.
Situación en el trabajo
"Casi toda nuestra familia y nuestros amigos conocen nuestra realidad, pero en el trabajo es diferente; cuando se enteran que eres homosexual, ya no eres la profesional, sino sólo la lesbiana", opinan las dos, psicóloga y productora.
Incluso con sus más cercanos, el día a día tampoco es fácil: "Una persona muy querida me preguntó si había pensado bien lo de tener hijos, que qué pasaría con los niños si nos separábamos. Le respondí que lo mismo que con él, que está separado de su mujer y encantado con su niño", cuenta Andrómeda. "Somos conscientes de que a nuestros hijos les tendremos que dar más herramientas de defensa para combatir esa intolerancia que aún hay", concluyen.




Violaciones y asesinatos de mujeres lesbianas en Sudáfrica


La sudafricana Eudy Simelane, relativamente conocida en su país por ser una importante jugadora de un equipo de fútbol femenino y lesbiana visible, fue brutalmente violada y asesinada en las cercanías de Johanesburgo el pasado mes de abril. Pero no ha sido la única, desgraciadamente. Lo cierto es que los ataques contra mujeres lesbianas, singularmente de raza negra, parecen haberse disparado. Grupos defensores de los derechos humanos denuncian que se trata de “violaciones correctivas” que quedan casi siempre impunes.Simelane fue atacada por un grupo de hombres, violada y apuñalada hasta 25 veces en la cara, el pecho y las piernas. En su caso, quizá por tratarse de una mujer conocida, al menos hay un individuo que ha sido encontrado culpable y ha ido a la cárcel, pero es al parecer la excepción. Un informe de la organización de defensa de los derechos humanos Action Aid condena la cultura de impunidad existente alrededor de estos ataques. El informe hace un llamamiento para que Sudáfrica reconozca específicamente estos crímenes como crímenes de odio y qu el estado abandone su pasividad al respecto.Muchas mujeres lesbianas están aterrorizadas. “Cada día me dicen que me van a matar y violar para hacerme una mujer”, afirma Zakhe Sowello, de Soweto. “Cuando violan a una mujer hay muchas evidencias en su cuerpo. Pero cuando intentamos divulgar estos crímenes no pasa nada, incluso puedes ver a los violadores caminando libremente por la calle”, añade. Según otro estudio hecho público el pasado año por Triangle, una organización defensora de los derechos de las personas LGTB, el 86% de las mujeres lesbianas negras viven con miedo a una agresión sexual. El grupo atiende hasta de 10 nuevos casos de “violación correctiva” cada semana, y culpa de este fenómeno al machismo social y político, así como a la falta de respuesta policial.


Opinión | Pocos


“Fuimos pocos. Pocos en Madrid, pocos en Barcelona. Muchos más en Vigo. Algunos menos en otras ciudades españolas. Bien en Nueva York. Poquísimos en Berlin. Acabo de leer una nota en AmbienteG firmada por El Castigador que reflexiona sobre ello, y hace un mea culpa por haberse, él también quedado en casa...” Y hay bastantes razones en su nota que nos deben hacer reflexionar.¿Sólo lo lúdico moviliza a las masas gays-lésbicas? ¿Sólo la Mani del Orgullo es el punto de unión de los homosexuales? El Castigador reflexiona, "Así somos. ¿Comprometidos? ¿Solidarios? ¿Luchadores? Una vez más es injusto juzgar a un colectivo entero. Pero la realidad es que como colectivo entero se nos juzga a diario. Me enciende cada vez que escucho que lo único que sabemos hacer los gays es salir el Día del Orgullo medio desnudos moviendo las caderas y con ganas de meterla. Y más me enciende verme obligado hoy a tener que dar un poco la razón".¿Somos tan así?.O, ¿tiene razón un comentario de esa nota que advierte algo mucho más penoso, si fuera real?, "puede que los gays que no fueron a la protesta es porque están totalmente de acuerdo con el fallo del jurado…".No tengo grandes esperanzas en que las grandes luchas de la comunidad gay-lésbica se logren con grandes masas en la calle.No somos un colectivo homogéneo.Somos de izquierda, católicos, conservadores, pelados, peludos, vanguardistas, analfabetos, filósofos, intelectuales, ateos, guarros, modositos, osados, budistas, frívolos, egoistas, paganos, de gimnasio, de biblioteca, de telenovelas, de fútbol, solteros, casados, viudos, miedosos, brillantes, románticos, peleones, judíos, nazis, celosos, libres, ordinarios, letrados, militares, militantes, mirones, ricos, pobres, altivos, activos, pasivos, versátiles, mujeres, hombres, transexuales, bisexuales, travestis, y un interminable etcétera.¿Y entonces que carajo nos une?. Pues, sinceramente, creo que nos une poco. Quizás sea más fácil pensar en que, sí, nos une la diversión, la fiesta, donde todos podemos estar, bailar, reir, cantar, gritar, follar, desenfrenarnos por un rato. Hace tiempo que las manifestaciones del Orgullo en Madrid o Barcelona, por poner dos casos, han dejado de ser un acto político reivindicativo. Son casi un hecho social, esperado por todos, incluso más allá de nuestro colectivo, marcadamente comercial, y lúdico. Sin embargo, nos unen.Lamento que no nos haya unido la lucha contra el Tribunal Homófobo de Vigo, que brillantemente organizó Roberto Bass, tremendamente indignado por la sentencia que absolvió al asesino de nombre Jacobo Piñeiro que apuñaló 57 veces a Isaac Pérez y Julio Anderson Luciano, dos homosexuales de Galicia, Xunta que de nuevo ha caído en las manos políticas de los que usan la palabra maricón para insultar. Lo reitero para que no se olvide. No se nos olvide.Fuimos pocos. Pero seguramente para las familias de Isaac y Julio, fuimos muchos. Había en sus rostros una desolación orgullosa. Pocos, muchos, alguienes no nos olvidábamos de sus hijos. De dos de nuestros martires. Porque sí, eso tambien nos une. El odio de la homofobia se une hacia nosotros, y ahí no hay heterogeneidad que valga.Cuando el presidente del Partido Popular de Ourense (Galicia), José Luis Baltar, llama maricón a un rival político, homogeniza, nos homogeniza. Cuando matan a una travesti en Buenos Aires, nos homogenizan. Cuando encarcelan a homosexuales en Egipto, encarcelan la homosexualidad. Cuando el presidente de Irán Mahmud Ahmadineyad niega la existencia de homosexuales en su país, nos niega a todos. Cuando el Papa nos expulsa de SU paraiso (mientras esconde a sus obispos pedófilos), nos expulsa a todos. Cuando la Conferencia Episcopal Española condena la homosexualidad, nos sigue condenando a todos los homosexuales.La homofobia no distingue nuestra heterogeneidad. La violencia hacia los gays, las lesbianas, los travestis o los transexuales, tampoco. La discriminación es para todos.¡Ingenuos de aquellos y aquellas que crean que ellos no serán juzgados! Los maricas oficiales, las cortesanas de las grandes señoras, las pitipuestas de tertulia, las ocultas, tarde o temprano caen bajo las garras de la homofobia y la discriminación.Sin embargo ahí vamos, llenando los bares, los desfiles de moda, los gimnasios, los portales de sexo, los cruceros, las fiestas, las partys. Y poco pensamos que a todos nos puede tocar. No hay un TU NO, en estas. El odio, que discrimina, niega, oculta, y mata, es hacia todos y todas.No pretendo que seamos todos progres y conscientes, ni que opinen igual que yo, ni pretendo que organicemos la revolución, ni pretendo siquiera que sigan las noticias, ni que apoyen el grupo de Facebook, CONTRA O TRIBUNAL POPULAR HOMÓFOBO DE VIGO. Lo que pretendo es que al menos reflexionemos, desde nuestro altar de strasses o de camioneros, entre el portaliga, y los abdominales, entre cuatro paredes, o en un bar, entre los amigos, o en la red, con un puño en el culo, o leyendo a Virginia Wolf, entre porro y porro, o yendo de camino a casa de mamá. Que reflexiones sin dejar de ser o hacer lo que somos. Pero que en algun momento de nuestra semana, en cinco minutos o dos, pensemos que un tribunal popular absolvió a un asesino llamado Jacobo Piñeiro quién asestó 57 puñaladas a Isaac Perez y Julio Anderson Luciano, en un país, España, donde los gays y las lesbianas se casan, los transexuales piden el ingreso en el ejército, las travestis ardonan las fiestas multicolores, se organizan cada año manifestaciones multitudinarias, donde abundan los programas de televisión con personajes de gays y lesbianas, y otras lesbianas y gays personajean en la televisión, y donde se puede hablar de plena libertad y derechos.Pensemos en que si en un país como España, donde el colectivo ha luchado tantos años y ha conquistado tanto, ocurren estas atrocidades como la de Vigo, ¿qué es en realidad lo que hemos logrado?.Llorar de Audrey escribía hace poco Maruja Torres. Tengo ganas de llorar de Audrey y tratar de entender cómo se llega a la felicidad sin medias tintas, cómo se ama desde la elegancia, cómo se aprende de los mayores, cómo se apagan las lágrimas de los que sufren, cómo se entienden las injusticias, cómo fuimos tan pocos.


Por primera vez, una convención sobre turismo gay en Tel Aviv


La Asociación Internacional de Viajes para Gays y Lesbianas (IGLTA) realizará por primera vez su simposio anual en la ciudad israelí. Se espera que el evento, que se llevará a cabo en octubre, atraiga a unos 200 agentes de turismo que se especializan en tal mercado, según informó el medio israelí Ynet.Shay Deutsch, el vocero de la comunidad, expresó que “la mayoría de los miembros de IGLTA son agencias de turismo que se encargan de la comunidad gay y lesbiana de todo el mundo y cadenas de hoteles y compañías aéreas que comercializan productos especiales para los miembros de la comunidad”.IGLTA realizará el simposio en conjunto con la compañía de exhibiciones Kenes, la Asociación de Turismo de Tel Aviv y la Asociación de Hoteles de Tel Aviv. “La ventaja de tal convención es que expone a las agencias de viajes de todo el mundo, lo que Tel Aviv tiene para ofrecer a la población gay y, luego de la convención, un florecimiento del turismo en la ciudad anfitriona”, explicó Deutsch.Además, los representantes de la comunidad israelí de gays y lesbianas participaron por primera vez en la feria internacional de turismo en Berlín.